Húngaras
Mi viejo es socio fundador de un club de deportes en la ciudad de Rivera, en Uruguay. A grandes rasgos: en los años 50 y 60 su barra de amigos del barrio se juntaban a jugar al fútbol en la calle y en un terreno baldío que daba a dos calles, hoy, muy céntricas de la ciudad: Sarandí y Ceballos. Eran como 40 en total. El terreno donde ocurrían los encuentros tenía dueño, y al tipo no le gustaba que jugaran a la pelota en su propiedad, así que seguido llamaba a la policía y todos huían a sus casas en tono de miedo y broma. Eran otros años. Las consecuencias eran diferentes. Cuando no estaban jugando, se juntaban a charlar y a organizar actividades en un banco de vereda que estaba por una de esas calles. Allí organizaban los partidos, las idas a la casa de alguno, las salidas, los bailes, las idas al cine, etc. Allí también organizaron la compra del terreno donde improvisaban la cancha, cómo iban a juntar el dinero mediante rifas y la forma en la que iban a poner el marcha el proyect...